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SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO INFANTIL

Definición: Trastorno que se caracteriza por episodios de suspensión de la respiración (apnea o hipoapnea), debidos a la obstrucción parcial o completa de las vías aéreas superiores (VAS) y, que pueden suceder varias veces mientras la persona está durmiendo.

Podemos afirmar, que casi la totalidad de los casos de SAOS infantil son debidas a un crecimiento exagerado de las Amígdalas o Hipertrofia Amigdalar y/o de las Adenoides o Hipertrofia de Vegetaciones, que invaden las vías respiratorias impidiendo el flujo normal de aire, haciendo que el niño ronque al tener que dormir con la boca abierta. Debido a que el niño tiene que hacer mucho más esfuerzo para respirar por la boca que por la nariz, es habitual observar durante el sueño una gran extensión de la postura de la cabeza y del cuello, que la lengua baje, que se constriña la arcada maxilar, etc., produciendo todo esto una respiración anormal y muy ruidosa.

Aunque en la mayoría de los casos es suficiente con reducir la Hipertrofia Amigdalar y/o eliminar los Adenoides, es cierto que en un % elevado de pacientes, no es suficiente esto para resolver el problema, sino que es necesario reducir también el tamaño de los cornetes, en aquellos casos en los que se aprecie una Hipertrofia de Cornetes Inferiores. También podemos encontrarnos ante  una situación en la cual el tabique nasal está desviado, pero como se trata de un tejido de crecimiento, es mejor no tocarlo en niños hasta que alcancen el desarrollo completo (18 años).

 

Es importante durante la exploración otorrinolaringológica identificar tempranamente en los niños posibles estructuras faciales anómalas, sobre todo si tenemos en cuenta que a los 4 años un 60% de su estructura facial ya está constituida y, en la pubertad está formada un 90% de la misma.

De todo esto se puede deducir la importancia de identificar tempranamente los problemas respiratorios, antes de que aparezca la Apnea del Sueño en fase adulta, sobre todo en niños que pertenecen a familias donde ya se han diagnosticado previamente casos de SAOS.
Además debemos tener en cuenta que durante la pubertad, las estructuras faciales (lengua y otros tejidos) siguen creciendo, pudiendo llegar a obstruir la vía respiratoria.

 

El problema del ronquido y/o de la apnea es hereditario, debido a que en la mayoría de los casos las dimensiones del paladar en los niños son o terminan siendo las mismas que las de sus padres.
Por lo tanto, los factores genéticos junto con los factores medioambientales, influyen en el desarrollo facial y craneal, teniendo un importante impacto en la vía aérea superior y, afectando por lo tanto a la respiración normal del niño.

Además, hay que considerar que la existencia de cierta resistencia respiratoria tiene a su vez una importante repercusión en el futuro desarrollo y crecimiento orofacial del niño, pudiendo provocar malformaciones a este nivel.

 

SÍNTOMAS

 

Los síntomas más frecuentes debidos al SAOS infantil son:  

  • Problemas de peso. Ver Dieta hipocalórica Mediterránea.
  • Sudoración nocturna.
  • Hiperactividad. Este tipo de reacción es debido a que el niño intenta contrarrestar la somnolencia diurna.
  • Dificultad para dormir: ronquido, pesadillas, terror nocturno, etc.
  • Enuresis nocturna.
  • Irritabilidad, agresividad, etc.
  • Cansancio físico diurno.
  • Somnolencia anormal e injustificada durante el día.
  • Déficit de atención escolar, trastorno de la memoria, etc.
  • Bruxismo.
  • Migraña matutina.
  • Deformidades del paladar.

      PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO

       

      Es fundamental que su médico Otorrinolaringólogo realice una adecuada evaluación pre-quirúrgica, que incluirá:

      1. Cuidadoso estudio del historial clínico del niño o Anamnesis, incluyendo una entrevista personal con los padres que constará de una serie de preguntas sobre la somnolencia diurna, la calidad del sueño, los hábitos de sueño y la existencia de otros síntomas relacionados, como: cansancio físico, falta de concentración, hiperactividad, etc.
      2. Rinofibroscopia. Exploración física de la vía aérea superior, mediante un rinofibroscopio, de la nariz, orofaringe y laringe, para poder detectar ciertas anomalías anatómicas que puedan predisponer al paciente a padecer este trastorno.
        Este tipo de exploración se llevará a cabo siempre que la edad del niño y su actitud lo permita.
      3. Estudio del sueño o POLISOMNOGRAFÍA, Es difícil detectar el problema respiratorio en niños, por lo que es importante llevar a  cabo este tipo de prueba.
      4. Técnicas de imagen: TC, RMN craneal, Scanner de senos y cavum y, Análisis Cefalométrico o CEFALOMETRÍA.
        Estas técnicas son necesarias para obtener información de los tejidos blandos y óseos de la vía aérea superior.
      5. Estudio facial y de la disposición maxilo-mandibular. La posición relativa de los maxilares, va a condicionar a su vez la posición relativa del paladar  y de la base de la lengua, influyendo en el mayor o menor espacio hipofaríngeo y, de ahí su importancia en la patogenia del SAOS.
        Es necesario en este caso, que exista una estrecha colaboración entre su médico Otorrinolaringólogo y su cirujano Maxilofacial.

      Por todo ello, es importante realizar una minuciosa exploración de las estructuras orofaríngeas del niño (hipertrofia de cornetes inferiores, hipertrofia amigdalar, hipertrofia de adenoides, tamaño del cuello, tamaño y posición de la mandíbula, etc.), para poder llevar a cabo una rápida y correcta actuación.

       

      TRATAMIENTO

      Existen múltiples tratamientos médicos eficaces, que incluyen tanto técnicas quirúrgicas como no quirúrgicas, siendo necesario que su médico Otorrinolaringólogo determine las más apropiadas en función de la causa o causas que provocan dicha obstrucción.

       

      a. Tratamiento no quirúrgico

      a.1. Tratamiento ortodóncico

      Se remitirá el niño a un Otodoncista, quien mediante unos dispositivos orales procederá a corregir las malposiciones dentarias.
      En caso de que sea necesario realizar una cirugía Ortognática, una vez que haya finalizado el desarrollo del niño (18 años), el tratamiento ortodóncico se debe llevar a cabo previamente.

        b. Tratamiento quirúrgico

        Es fundamental identificar la o las regiones anatómicas responsables de la Obstrucción nasal, a la hora de seleccionar el procedimiento quirúrgico más adecuado:

         
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