logo

blanco

FORÚNCULO NASAL

Definición: Es la infección cutánea de un folículo piloso y, que generalmente también afecta al tejido cutáneo adyacente.

Los forúnculos son muy comunes y, en concreto los nasales también, debido a que esta zona tiene abundantes folículos pilosos y pelos, cuya función inicial es de defensa contra las partículas extrañas.

Los forúnculos pueden empezar en forma de un nódulo rojo y sensible, generalmente del tamaño de un botón, que puede ocasionalmente alcanzar el tamaño de una bola de golf. Además pueden ser individuales o múltiples, de manera que si se desarrollan muy juntos pueden expandirse y agruparse, causando una afección denominada Carbunculosis”.

Se pueden presentar en cualquier parte del cuerpo, aunque si lo hacen en áreas tales como el conducto auditivo externo o la nariz pueden ser muy dolorosos, siendo necesario ser tratados por un médico Otorrinolaringólogo.

CAUSAS

En la mayoría de los casos son ocasionados por la bacteria Staphylococcus aureus, la cual se encuentra normalmente en la superficie de la piel, dañando el folículo piloso y permitiendo que esta bacteria penetre profundamente en sus tejidos y en los tejidos subcutáneos.

SÍNTOMAS


Los síntomas más frecuentes son:

  • Inicialmente se forma un nódulo pequeño, rojo y firme, que posteriormente se transforma en un nódulo fluctuante.
  • Dolor más o menos intenso.
    El dolor aumenta a medida que el pus y el tejido muerto van llenando el área, mientras que empieza a disminuir a medida que esta zona se drena.
  • Inflamación.
  • Enrojecimiento e inflamación cutánea alrededor de la lesión.
  • Sensación de calor en la punta nasal.

PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO

El médico especialista Otorrinolaringólogo será el responsable del diagnóstico del forúnculo nasal, el cual se basará principalmente en el examen clínico de la apariencia externa de la piel de la nariz.

Se puede realizar un cultivo de la biopsia de la piel o mucosa, para mostrar una infección por Staphylococcus aureus u otras bacterias.

TRATAMIENTO


a. Tratamiento no quirúrgico

Después de un período inicial de prurito y dolor leve, los forúnculos pueden curar por sí solos, pero generalmente se convierten en pústulas cuyo malestar aumenta a medida que se produce una acumulación de pus. Después de dos semanas revientan, drenan y luego sanan espontáneamente.

Es importante drenar los forúnculos antes de que sanen, ya que en caso contrario pueden ser recurrentes e, incluso potencialmente peligrosos, ya que pueden diseminar la infección a otras zonas del organismo.

Las compresas de agua caliente ayudan a estimular el drenaje de los forúnculos, lo que acelera su curación y, si la lesión es profunda o extensa, debe ser drenada quirúrgicamente por el médico especialista y, desde luego nunca se debe apretar.

Una vez que el forúnculo ya se ha formado, los jabones antibacterianos o los antibióticos tópicos son de poca utilidad, aunque la utilización de antibióticos sistémicos puede ayudar a controlar la infección.
JoomShaper